LIMNÍADE
La palabra “limníade” proviene de la palabra griega lygno, que significa “luz, antorcha”, o de la palabra lygnía, “candelabro”. Según este origen se podría traducir “limníade” como “las que iluminan”.
Las Limníades son ninfas muy pequeñas, como luciérnagas, que se ven en los campos en forma de esferas de luz. Aunque son diminutas pueden aumentar muchísimo su tamaño, pero cuanto mayores son menor es su luminosidad, por eso el hombre siempre las ve cuando son pequeñitas. Son como pequeñas ninfas envueltas en un halo de luz.
A diferencia de las salamandras, a las limníades les gusta el contacto con los humanos y se dejan ver frecuentemente.
Les encanta salir de noche a jugar y danzar en grupo y permanecen correteando por los bosques hasta que llega la luz del día. Dicen que la luz que emiten las limníades tiene un poder hipnótico y, si se encuentran a un hombre en su camino, se divierten atrayéndoles con ella y perdiéndolos por el bosque. Cuando el hombre logra despertar al poder que emana de la luz nunca sabe dónde se encuentra.